15.6.05

Amuélese, señor Conte

Veño de rematar a nova edición do libro Os anos escuros, de X.L. Franco Grande, sobre unha época do galeguismo que tivo por protagonistas a aqueles que segundo lle lin unha vez a X.L. Barreiro Rivas, adicaban o tempo a facer libros cando o que compría era -seguindo o exemplo de vascos e cataláns- facer política, (cuestión aparte sería preguntarse qué foi o que fixo despois Barreiro Rivas en Alianza Popular, ou qué fariamos cada un de nós nas mesmas circunstancias). No final do libro aparecen uns apéndices onde topei un texto moi chusqueiro de X.L. Méndez Ferrín titulado Cada coello ao seu tobo, e que ven moi ao caso desa vella polémica que volveu a abrollar por mor do suplemento Babelia adicado ás letras galegas. Onde por certo, tamén aparecía unha entrevista ao de Vilanova dos Infantes. Lamentablemente, cincuenta anos despois o texto está totalmente vixente. Paga a pena verquir algúns parágrafos en homenaxe ao tal Rafael Conte:

"Veamos: en España hay cuatro idiomas, a cada idioma corresponde una literatura; hay pues, cuatro literaturas, gallega, catalana, vascuence y castellana. ¿Qué criterios podemos adoptar para incluir a un escritor español en cualquiera de ellas?:
(...)
1. Criterio de nacimiento: Según él pertenecen a la literatura gallega los señores nacidos en Galicia, escriban en el idioma que fuere. De esta manera Camilo José Cela no pertenece a la literatura castellana por haber nacido en Galicia. Extendiendo el criterio a otras latitudes veremos que Joshep Conrad no pertenece a la literatura inglesa, Rilke no pertenece a la alemana, Terencio no pertenece a la latina, Séneca tampoco, los escritores de la España musulmana no pertenecen a la literatura árabe... etc, por haber nacido en Polonia, Checoslovaquia, África y España, respectivamente.
(...)
2. Criterios de peculiaridad: El posible seguidor de este habría de dividir la literatura de España en un mosaico de parcelas, basándose en el ambiente de la literatura a clasificar, en la nota anecdótica: literatura santanderina, madrileña, extremeña, andaluza, gallega, castellana, de La Estrada, etc. Según esta absurda manera de pensar será gallego el escritor que refleja en su obra aquello que tradicionalmente se viene llamando lo gallego: el paisaje de Galicia (Unamuno y Azorín sería entonces grandes escritores gallegos).
(...)
3. Criterio idiomático: Según él pertenecen a la literatura gallega los escritores que escriben en lengua gallega y a la castellana los que, aunque hayan nacido en Pomerania y reflejen el ambiente nepalí escriben en lengua castellana.
Se diferencia de los otros dos criterios en que: a) no es involuntario (nacimiento); b) se atiene a un hecho concreto y no a cien entrelazados (peculiaridad ambiental)
(...)
Estas consideraciones me vienen a cuento porque están apareciendo con alguna frecuencia actitudes de ciertos escritores (...), naturales de Galicia, actitudes que se revelan como andróginas y ambiguas. No quieren escribir en gallego pero se consideran escritores gallegos y se tratan a sí mismos de desamparados de la crítica regional y ausentes de sus antologías... (...) Algunos de estos, casi siempre desconocidas medianías, son individuos que no se atreven a lanzarse a la literatura castellana, por estimar cortas sus fuerzas y larga la competencia, y sin renegar de la lengua castellana tratan de ser algo de esta esquina de España, chillando a voz en cuello que han nacido en Pontevedra, El Ferrol o La Coruña... Otros de éstos, los más interesantes quizás, sienten verdaderamente a Galicia y subconscientemente desean escribir en gallego y dedicar a él su obra, pero.... no se les hace fácil el idioma en que quizás mamó su padre y escriben rotundamente en castellano; intentando justificarse a sí mismos con esos sofismos de si el traducirse...., de si la universalidad, de si... Señores, déjense de dingolondangos; o a una literatura o a otra. Ni la Pardo Bazán se vio desamparada de Murguía o Salaregui, ni Valle-Inclán protestó por no estar incluido en la escolma de López Aydillo. Si ustedes escriben en castellano, que se ocupe de ustedes la crítica castellana, y si no tiene usted categoría para que reparen en su figura, amuélense y a otra cosa".